Glaner significa “espigar”, recoger las espigas que los segadores han dejado en el rastrojo después de la cosecha. Antes de la llegada al campo de la eficiente maquinaria agrícola actual, eran las mujeres las que, en sus enormes delantales, recolectaban durante todo el día las espigas olvidadas para que nada se desperdiciase. Así, las glaneuses, las espigadoras, han pasado siglos agachándose y volviéndose a agachar, protagonistas de un ritual absolutamente necesario (en su momento) para la subsistencia.
En Les Glaneurs et la glaneuse , la directora Agnès Varda se convierte en espigadora. Cosecha, rebusca y nos presenta muchos y muy distintos tipos de espigadores actuales, urbanos y rurales. Artistas, abogados, madres de familia en incluso el chef “con estrella” más joven de Francia nos explicarán como vuelven a agacharse para recoger lo que otros no quieren: comida en perfectas condiciones desechada por toneladas, muebles y electrodomésticos abandonados que pueden ser recuperados u objetos aparentemente inútiles que vuelven a tener valor.
Bellísimo, interesantísimo documental el que os recomendamos para comenzar la semana con ganas de volver a “espigar”. Podéis verlo completo aquí: